Homosexualidad en la Historia
     
Imagen
 
Bienvenido . . . Nuestro Secreto es una pagina de informacion y de contenido sexual explicito. | Carta a los Padres de Familia| Infecciones de Transmision Sexual Femeninas | La Primera Vez | El Condon | VIH/SIDA | Poses Sexuales Heteros | Poses I | Poses II | Poses III | Poses IV | Poses V | Poses VI | Poses VII | Poses VIII | Poses IX | Poses X | Amores que... | Letras que llegan... | Jugadores?...Déjalos.| Ubícate Nene ...| El Pene | Infecciones de Transmision Sexual Masculinas | Masturbacion Masculina | Sexualidad Pre-Inca | Sexualidad Pre-Inca I | SEXO DE ALTO RIESGO | CONTAGIO POR FLUIDOS | SEXO SEGURO | Sexo Seguro I | EL PADRE DE LA HOMOSEXUALIDAD| Homosexualidad en la Historia| La Homosexualidad| ¿Ser o no Ser?... Esa es la Cuestion. | Poses Sexuales de Hombres con Hombres| HOMOSEXUALIDAD EN LA IGLESIA | Pedofilia| | Historias Verdaderas | | | OTRAS INFECCIONES | VERRUGAS GENITALES | HONGOS GENITALES | MASAJES Y TERAPIAS SOLO PARA HOMBRES EN LIMA-PERU
 
Homosexualidad en la Historia
   
 
Imagen
Ricardo I, rey de Inglaterra y Felipe, rey de Francia.

Ricardo Corazón de León (Ricardo I), rey, guerrero y cruzado de Inglaterra desde 1189 hasta 1199, sintió de joven un apasionado afecto por Felipe, el joven rey de Francia.

El cronista Roger de Hovendon lo narraba así: "Ricardo, duque de Aquitania, hijo del rey de Inglaterra, quedó en manos de Felipe, rey de Francia, quien le rindió homenaje durante tanto tiempo que comían cada día en la misma mesa y del mismo plato, y por la noche sus lechos no les separaban. El rey de Francia le amaba como a su propia alma; y ellos se amaban tanto que el rey de Inglaterra quedó totalemente sorprendido, y maravillado, del apasionado amor que les unía". (citado y traducido en Ibídem, pag. 231).

Aunque Ricardo se casó, no tuvo hijos y pasó la mayor parte de su vida adulta a CIENTOS DE MILLAS de distancia de su esposa. Ricardo y Felipe, por su parte, pasaron varios años juntos en la Tercera Cruzada a Palestina. Al concluir ésta y separarse de Felipe, Ricardo volvió a Inglaterra con su familia, pero sólo estuvo allí algunos meses antes de volver a marcharse a Francia.

Pasó el resto de su vida allí, lucjando y finalmente pereciendo en la batalla contra el ejército de su antiguo amante. La vida sexual de Ricardo no parece haber generado un excesivo interés en su época, ni manchó de forma alguna su reputación como encarnacion de caballero valiento.
Imagen
Eduardo II, rey de Inglaterra.

La desafortunada vida y la horrenda muerte de Eduardo II, quien gobernó Inglaterra de 1307 a 1327, no pudo ser mas distinta. Aunque estaba casado con Isabel de España y era padre de cuatro hijos, su verdadero amor era Piers Gaveston, un hombre al que los viejos libros de historia se refieren discretamente como el "favorito" de Eduardo.

Eduardo I, padre del futuro rey, exiló a Gaveston siendo su hijo adolescente en un intento de poner fin a la relacion, pero cuando Eduardo ascendió al trono a la edad de 23 años, hizo regresar a su amante a Inglaterra.

El parlamento, irritado por la influencia que tenía Gaveston sobre Eduardo, volvió a excilarle casi de inmediato, pero Eduardo hizo que volviera a regresar 2 años despues. Al final, los barones rebeldes pusieron solucion definitiva al problema de la indecorosa relacion de Gaveston con el rey, asesinando a aquel en 1312.

Tras la muerte de Gaveston, Eduardo se dedico a Hugo el Despenser, un amigo de la infancia, a quien le fue fiel el resto de su vida. En 1326 Isabel, que por aquel entonces se había separado de su marido y vivía con un amante en Francia, regresó a Inglaterra para reunir otra rebelion de barones que esta vez derribó para siempre a Eduardo del trono. Hugo el Despenser fue decapitado tras serle cortado los genitales y quemados en público. Eduardo languideció durante nueve meses en el castillo de Berkeley hasta que fué asesinado por orden de Isabel colocándole un hierro candente en el ano.

Algunos argumentan que Eduardo otorgaba favores de forma desmedida y delegaba poderes a sus amantes, y que su desprecio por los barones y el abandono de su esposa provocó su caida, no simplemente el sexo de sus parejas.

Eduardo fue uno de los muchos monarcas ingleses destronados y asesinados por barones ambrientos de poder que utilizaban todas las excusas posibles para justificar sus actos.

Otro monarca inglés que no convenía, el homónimo de Eduardo, Eduardo V, se esfumó, sencillamente, en 1483: fue uno de los "dos principitos" desaparecidos en la Torre de Londres en circunstancias misteriosas.
Imagen

Reyna Ana de Inglaterra.
La Reyna Ana de Inglaterra, la última monarca de los Estuardo, tambien tenía su favorita, a la edad de 5 años, Ana fué presentada a Sarah Jennings, la hija de 10 años de una de las damas de honor de su Madrastra. Así empezó una relación que duraría casi 50 años. El obispo de Salisbury escribio que Sarah era "hasta tal punto la favorita de la princesa, que parecía ser la dueña de su corazón y de sus pensamientos".

Aunque las dos fueron casi inseparables durante la adolescencia, el matrimonio era una expectstiva social incuestionable que ambas complacieron al alcanzar la edad casadera. Ana se casó con el bastante isulso príncipe Jorge de Dinamarca y Sarah con el ambicioso comandante militar John Churchil. sin embargo, Ana le escribió a lady Sarah: "nada salvo la muerten me separará de Tí. Soy cada vez más tuya, si cabe".

A pesar de vivir separadas, siguieron carteándose con los seudónimos de "señora Morley" (Ana) y "señora Freeman" (Sarah). Mensajes tan efusivos de Ana a Sarah como: "nada podrá expresar nunca lo apasionadamente tuya que soy", revelan la intensidad de su amor por Sarah, ni disminuido por el hecho de que ambas tuvieran marido.

Cuando Ana subió al trono en 1702, nombró al marido de Sarah, John Churchill, primer duque de Malborough y comandante de su ejército durante la Guerra de Sucesión española contra Francia. Después de que Churcill derrotara a los franceses en la batalla de Blenheim, Ana entregó a los Churchill una propiedad de 15,000 acres en la region de oxford, en la que se construiria, a cargo del gobierno, el fabuloso palacio de Blenheim. A pesar de la generosidad de Ana con Sarah y su familia, la vida de las dos mujeres fué distanciandose progresivamente debido a los deacuerdos políticos que surgieron en las dos familias. Sarah Churchill se dedicaba cada vez más a la carrera de su marido y al futuro de sus hijos y pasaba cada vez menos tiempo en la corte, mientras la salud de Ana se deterioraba a lo largo de su serie de embarazos.

Ana buscó consuelo en Abigail Hill, la prima menor de Sarah. Unos años antes, lady Sarah había ayudado a Hill a asegurarse una posición como doncella de Ana; y ahora, su protegida se había convertido en su rival. A raíz de los métodos cada vez más sucios utilizados por lady Sarah para intentar obligar a Ana a renunciar a Hill, se originó un desagradable conflicto. Lady Sarah envió a la reina copias de las indecentes canciones que la acusaban de lesbianismo, y que hicieron circular por la capital.

Una de las canciones decía así:

"Cuando siendo reina, Ana, de gran reputación blandía el cetro de Gran Bretaña, amaba profundamente junto a la Iglesia a una simple doncella.
No era su escribiente, por que no sabía escribir, pero sí sabía comportarse y cuidar de algunos actos oscuros por la noche."

La serie de malévolos enfrentamientos culminó en un griterío entre Ana y Sarah en las escaleras de la catedral de St. Paul en agosto de 1708.

A pesar del trato cada vez más descortés de lady Sarah, Ana conservaba evidentemente un profundo afecto por ella, por lo que aceptó una reunión en el palacio de Kensington para intentar salvar sus diferencias. Lady Sarah apareció con una lista de peticiones y, aunque resulte increible, amenazó con hacer públicas las cartas de Ana si éstas no le eran concebidas. Ana hechó a lady Sarah de la corte (podía haberla mandado tirar desde la torre de Londres) y los Churchill abandonaron Inglaterra para irse a vivir al extranjero, de donde volvieron 3 días después de que la reina Ana muriera a la edad de 49 años en 1714.

Tras el fallecimiento de Ana, Sarah hizo un nuevo y quizás aún mayor intento por vincular a su familia con la corona Inglesa. Ofreció al primo de Ana, el príncipe de Gales, cien mil libras por casarse con su nieta, una joven llamada lady Diana Spencer (una antecesora de la difunta y recordada esposa del actual principe de gales casado hoy con camila).
 
Escríbeme
Para más información